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domingo, 20 de noviembre de 2011

Carla

Carla a veces se olvida de quien es. Pero algunos creen que finge hacerlo. Yo pienso que lo hace por su propio bien. Debe ser tedioso y frustrante saber lo que es uno.
Carla, en algunas ocasiones se levanta y sale a robar corazones, le encanta coleccionarlos. 
Una noche como ésta, tuvo la necesidad de escapar, quizás de ella misma. 
El viento atravesaba los huesos pero aun así era espléndidamente bella. Parecía otoño, aunque era invierno y hojas secas rezagadas bailaban en la calle. 
"Ya nada nos queda, ya nadie somos" cantaba mientras cerraba con fuerza los ojos intentando sentir después de mucho tiempo, sentir algo. 
La estación de tren estaba vacía, y se podían sentir lágrimas ajenas (o no tanto) en el aire. 
Bancos anclados en el tiempo, luces parpadeantes  y paredes pintadas. 
Saco un fibrón de su mochila y escribió debajo de un "Ana te amo": Jódete, ella se acuesta conmigo. Con el afán de esperar que algún día el enamorado aquel pudiera leer eso y llegara a odiarla sin siquiera conocerla. 
El tren llegó a las once y tantos minutos. 
Tuvo ganas de fotografiar ese vagón hasta hacerlo desaparecer.
Carla, estas loca. Todos lo sabemos, y te encanta. 
Se sentó en el ultimo asiento, prendió un cigarrillo y largó el humo con restos de alma hacia el lugar donde se encontraba el único restante pasajero. 
- Los lentes te hacen ver bien, quizás mañana compre unos - le dijo al muchacho y rió hermosamente
- ¿De que escapas? - dijo aquel extraño, y ella tuvo que disimular su sorpresa.
- ¿Que te hace pensar que escapo de algo?
- Todos escapamos, ¿no te parece? 
-Tal vez. Sólo tal vez. 
Y vos, de qué, o quién escapas? - dijo mientras apagaba la colilla sobre un cartel de PROHIBIDO FUMAR.
- De muchas cosas, cada día de mi vida. soy algo cobarde, sabes.
- Hoy, ¿De qué escapas hoy?
- Todavía no lo se, quizás mas tarde lo averigüe. 
Carla sonreía y jugaba, con ella misma, con él, con todo. 
Carla, es el motivo por el cual la gente le teme al amor. 
Carla, a veces cree que no existe, yo a veces creo que es real. 
Carla, Carla, Carla. 
- ¿No voy a volver a verte verdad? 
-No lo creo. Puede que te esté haciendo un favor al no hacerlo. 
- ¿Tan malo es lo que me espera? te he conocido, has sonreído y eso es bastante bueno. 
Carla miraba hacia la ventana, y por un momento desapareció. A lo mejor sus ojos solo se perdieron un poco en el paisaje. 
El se había levantado y sentado junto a ella. La miraba como intentando grabarse en la mente cada facción de su rostro, como tratando de leerla, o ver mas allá de ella. De sus ojos, sus labios, su cabello revuelto.  
Luego de un instante algo eterno volteó su rostro hacia él, sonrió levemente y lo besó.
Fue un beso algo perdido. Lleno y vacío a la vez. Si es que eso puede suceder. ¿Tímido? No, jamás! Carla no era tímida, en realidad era (es) algo descarada. 
Algo, ¿Siempre hay algo verdad?
Lo miró, lucía desconcertado, temeroso y enamorado. 
Si la amas será más rápido, y más doloroso también. 
Restaban solo tres estaciones, y así, sin previo aviso, como una ráfaga nacida de la nada, Carla se levantó y bajo corriendo de aquel tren. 
Apenas pudo reaccionar, el extraño conocido corrió tras ella. 
Carla lo miraba sublime desde el suelo, como si esperara que el apareciera por esa puerta. 
- ¡¡Ya se de qué me escapo!! - gritó mientras el tren comenzaba a moverse lentamente aparentando el deseo de ya no continuar. 
- ¿De qué?- preguntó con un brillo en los ojos que daban aún mas ganas de amarla. 
- De vos. Creo que antes también lo hacia, solo que esta noche no pude ocultarme bien. 
Creo que todos llegamos a hacerlo, hasta vos misma cariño!
Carla sonrió. Podría llegar a odiar esa sonrisa. 
El tren se alejaba adormecido. Tres o cuatro estrellas aún cubrían el manto del cielo. 
Carla tenia un nuevo corazón para su colección. Y por primera vez, por primera vez en su vida, alguien había robado el suyo. 

jueves, 10 de noviembre de 2011

Discordia

Como puedo hacer para entender algo que no quiero entender..
Como aceptar algo q no tiene aceptación..
Miles de veces, el remedio es peor que la enfermedad.
Quiero que me contagies de vos.. quiero invadirme de tu locura,
quiero enloquecer contigo.. creer que tus palabras son tan razonables como suenan..
desearía haber borrado mis errores.. quiero que seques mis lagrimas, que me des ese abrazo que siempre espere.
Tu vida se escabulle, en todo lo q me rodea,
invade mis ojos, mis oidos, mi boca, mi mente rebalsa de ti,
mi corazon, avasallandolo de tanta vida q ya no vislumbra otra sensación..
Pienso buscarte, a pesar q se q vas a esconderte..
Romper las reglas de todo, para que esto no haya sucedido..
Esperar el amanecer, en plena noche..
Recorrer las calles q se q has pisado, esperando q  vuelvas a pasar x ahi..
Reir, solo porque ya no qedan lagrimas..
Sopotar, adaptarme a la realidad qe me plantas en el camino…
Como justificar algo que suena tan ridiculo a mis oidos..
Darte algunas bofetadas y que despiertes, lanzarte un grito de desesperación,
Sacudirte hasta que el cabello se te alborote
 y los pensamientos escapen volando de nuestro ser..
Que harías si mi mundo se colapsara, si se derrumbara conmigo debajo..
Que harias si todo dependeria de este instante..
Solo siento que todo esta absolutamente mal,
y mis brazos son demasiado debiles para retenerte.
te llamo, con mi ultimo hilo de voz,
te grito tan fuerte q tu nombre no se distingue,
y me escuchas, me sientes, frenas tu paso abrumado,
y el destino explota en mil momentos…
meditas, reflexionas, (oh, esperanza)
y cuando estoy a punto de sonreir,
te esfumas..




y queda solo tu aroma, la unica senda que me brindaste..
la unica sensación de certidumbre, de que todavía quieres que te encuentre..
me sonreiste antes de irte..

me dejaste la ilusion.. y me dijiste, aferrate a ella!.

martes, 1 de noviembre de 2011

Viajar. Lejos. Correr, caminar, intentar volar. Irse, marcharse, despedirse, escabullirse, desvanecerse. 
Escapar no, sino estar en continuo movimiento, en cambio, continuo cambio. A veces es necesario para mantener lo de uno con uno. 
Conocer caminos, inventarlos, crearlos, soñarlos. 
Perder y ganar.
Tener la oportunidad de amar, y llegar al punto máximo de éxtasis, caer lo mas profundo que se pueda, y aun así.. Seguir.

Noches perdidas.

Se despertó y su mano rozaba la de él. Un leve escalofrío recorrió su cuerpo. Quiso abrazarlo pero no pudo "-Eso, es culpa cariño" le dijo su traicionera mente. La luz que ingresaba por la ventana iluminaba esplendorosamente aquella espalda masculina. Su pelo alborotado denotaba la locura de la noche anterior. La misma en la que él, bajo el brillo de una luna testigo,  le había dicho "-Me casaría  con vos" y ella, en su especie de exotransis habría aceptado. 
Darla, que ocultaba noches de sabanas revueltas en su memoria, muchas mejores que ésta (podría confesar), jamás había echo el amor, jamás lo había sentido así, ni se lo hubiera permitido sentirlo antes de esa manera. Quizás un descuido lo  hizo distinto, si, una noche de amor y descuido. Eso fué. 
El no te ama se repitió en silencio intentando tallarse esa frase en la cabeza. pero no le importaba, Joder! nunca había regalado tanto amor, nunca antes había dado amor. 
"Sos masoquista nena" largó en un hilo de voz. Una suave carcajada brotó desde su interior, de esas risas que duelen, de esas que mueren en agonía. 
El humo de la noche se perdía, como ella, como ellos. Como su amor. 

jueves, 28 de julio de 2011

Café y vos




Llueve. De esas lluvias que producen tristeza y alegria, que inspiran amor y melancolia, que dan ganas de ser. De ser mas que uno mismo.
Ella, con un tinte de divertida inosencia agita la cuchara en el aire mientras intenta crear círculos con el humo del cigarrillo. En la cocina, Franco tararea un viejo blues.
Bajo el umbral de la ventana hay una mariposa refugiada, como atrapada en su propia libertad. Se pregunta que hace bajo la lluvia, donde esta el resto de ellas, si tal vez se extravió o si todas tendrán esos exóticos colores que hipnotizan.-Te hace mal fumar.- la mira como una madre a su hija que acaba de manchar su vestido nuevo.-A vos te hace peor.- todavía piensa en la mariposa, a veces desearía ser una y volar lejos. -Y la que fuma soy yo, así que si vamos al caso yo te hago mal.-Callate y tomá .- le dice dejando dos tazas en la mesa. Luz lo mira y sonríe "sos mas de lo que merezco" piensa. Lo piensa y lo siente. Intenta descubrir que le dicen esos ojos avellana, pero hay mas de lo que desea ver (o soporta) y vuelve su mirada en busca de la mariposa.
-Se fué.- no lo pensó, lo dijo. No importa.
-¿Quién?-Nadie. (todos)Muchas de sus conversaciones solían terminar en algo que ninguno de los dos no sabia muy bien que era.
La casa huele a café. El silencio los inunda de una forma inusual. Él recorre su rostro y se detiene en sus labios. Podría morir en ese preciso instante y no le importaría.
su voz despierta todo aquello que pudo ser.
-¿Viste que los nenes tienen la capacidad de no complicar las cosas?-Si, quizás sea porque..-Bueno. Hola! Me llamo Luz y tengo cuatro años, y vos?. - Silencio -Y VOS?- Repite casi reprochante.-Luz, se te enfría el café.- Esboza una leve sonrisa al ver ese brillo de inocencia que la rodea.-Contestá.-Franco, ocho.-Franco, querés ser mi amigo?-Sí.-Querés que juguemos?-Bueno.-Franco, querés que seamos mas que amigos?-No sos muy chica para eso?Ríen. -Es verdad.. Bueno, querés que en quince años seamos mas que amigos?- En algún punto de la conversación el juego dejó de ser juego. -Viste? a veces deberíamos dejar de ser tan adultos y ser más como ellos.-La vida es mas complicada que eso Luz..-Si ya se ya se, la vida, la vida.. No te cansás a veces de la vida?"No si estás vos en ella" .Como si despertara de un sueño; Luz observa, forzando su corta vista, el reloj y se levanta abruptamente.-Me tengo que ir.-Ya?- A un reclamo, a eso sonó.
-Sí, vos terminaste tu café y yo no tengo mas cigarrillos.
-Bueno. Te acompaño.-No. La lluvia me acompaña. Además, - Lo mira -Quién te acompañaría después a vos?-Bueno, le podríamos decir a tu amiga la lluvia..-No!, ella prometió ser eternamente mía.Caminan lento, como si les pesara la despedida. Se detienen en la puerta, lo besa en la mejilla y luego en la frente.-Todavía no entiendo porqué siempre me besas en la frente..-No lo entiendas. Sentílo.Lo empuja hacia adentro y sale corriendo, levantando los brazos, elevándose, como si reviviera en cada salto.En verdad es una noche única.No tiene sueño. Ya no. No puede dejar de pensar en cada palabra, cada momento que pasaron juntos. En la heladera hay jugo. Jugo, jugo, jugo repite mientras camina intentando sacarse el calor de sus labios.Ya en la cama, aún la siente, la ve claramente, chapoteando, riendo, saltando, mojada, siendo hermosamente ella.Alguien llama.-Siempre te llaman cuando te acostás- Protesta. Se levanta y corre hacia el teléfono en el otro extremo de la sala.-Hola.-Franco?.- pregunta, aunque sabe que es Él.-Luz? .- Puede sentir como su boca tartamudea y su cuerpo tiembla por el frío.-Sí.-Luz, que haces todavía en la calle? Te va a hacer mal..-Sí, si, ya se, esperá. Te acordás la pregunta que te hice cuando eramos chiquitos y sin complicaciones?-Luz..-TE ACORDÁS?-Sí..-Bueno, ya pasaron 15 años... Franco, querés que seamos algo mas que amigos?